Lo nuevo de Bethesda Softworks es, tal vez, uno de los juegos más esperados por los jugadores y por la prensa de todo el mundo. No sólo porque todo lo que tocan estos chicos, generalmente,se convierte en oro, sino por poder conocer, al fin, si se ha hecho justicia a una de las sagas más antiguas y más respetadas de esta industria. Después de haberlo podido jugar durante casi una hora, podemos aseguraros que estamos ante algo muy grande. Si quieres saber más sobre Fallout 3 sigue leyendo.
Un mundo devastado. Un mundo abierto
El Stand donde tuvo lugar el “Hands-On” con Fallout 3 ya nos dejaba intuir que nos íbamos a encontrar con algo, por lo menos, interesante. La sala se encontraba perfectamente ambientada para hacernos creer que nos encontrábamos dentro del universo de Fallout, con una señorita vestida con el típico atuendo de aquellos que viven en los “Vaults”, música de ambiente muy similar a la que escucharemos en el juego y un largo etcétera de detalles que nos ponían a la vez ansiosos y nerviosos por pasar a la sala VIP.
Antes de poder ponernos a los mandos de la máquina que corría el juego, debíamos asegurar que no revelaríamos ningún spoiler de la trama, ni ningún tipo de dato que pudiese destripar la aventura. Algo de sentido común, no quiero encontrar en mi cama la cabeza decapitada de un caballo con la nota “Con cariño. Tus lectores".
La partida que nos preparaban nos situaba justo en el momento en que vamos a abandonar el que ha sido hasta ahora nuestro refugio, para aventurarnos en las tierras baldías, por lo que no pudimos crear a nuestro personaje tal y como nos hubiese justado.
Antes de nada, quiero comentar que durante la partida que jugué, pude observar cómo se desenvolvían el resto de los jugadores y NINGUNO estaba jugando la misma partida. Es decir, partíamos del mismo punto, pero cada uno escribía su historia a su manera, algo que me dejó asombrado.
Después de abandonar Vault 101, nuestros ojos sufrieron el impacto de la luz solar, por lo que tardamos unos segundos en poder situarnos. Cuando por fin pude ver dónde me encontraba, lo que vi era algo asombrosamente desolador. Estaba rodeado de la más absoluta destrucción, de la más asombrosa libertad. Trasteé durante un par de minutos entre la cámara subjetiva y la cámara en tercera persona, personalmente me quedo con la subjetiva, más inmersiva y con un control, en principio, mejor equilibrado.
Bajé colina abajo, hacia lo que se intuye como un pequeño pueblo, ya derruido y abandonado. Los gráficos lucen de maravilla, con una distancia de visión que deja en evidencia al resto de juegos que presumen de permitir ver kilómetros y kilómetros, unas texturas muy detalladas y en algunos casos rozando un detalle enfermizo.. .y gran cantidad de detalles que nos dejamos para comentar en el análisis.
Llegado al pueblo nada, ni nadie nos da la bienvenida; las casas se encuentran completamente derruidas y no se oye ni un alma, sólo a lo lejos una radio. Y es que el sonido es otro de los apartados que hay que destacar, si S.T.A.L.K.E.R. destacaba por su inmersión y realismo en este apartado, no es muy descabellado decir que Fallout 3 le sigue a la zaga, sino le supera.
Después de pasar unos minutos vagabundeando por el pueblo, decido investigar lo que antes era una escuela, ahora vete a saber qué es. Saco mi escopeta, accediendo al inventario, que nos permitirá controlar las armas y el equipo que llevamos encima, conocer las estadísticas de nuestro PJ, equiparle con tal o cual vestimenta o armadura etcétera, todo lo que se espera de un inventario en un juego de rol.
 |
La escuela, ya no es tal, sino que se ha convertido en el refugio de bandidos y maleantes, bien equipado con mi escopeta de dos cañones doy mis más cordiales saludos al primer malnacido que se me abalanza de frente, un tiro y su cabeza explota en varios cachos. Asombrosamente asqueroso. Así, poco a poco, voy dando cuenta de aquellos que han ocupado la escuela. El sistema de combate, una de las cosas más peliagudas de resolver, si se quería mantener el espíritu de la saga, es ágil, rápido y ameno. Si quieres puedes encararlo como un shooter a la antigua usanza, sino puedes acceder a un sistema de combate que te permite gastar distintos puntos de habilidad para poder disparar a zonas concretas del cuerpo, con mayor o menor precisión.
Nuestra aventura continuó hasta poder abandonar la escuela, ya anochecía y no parecía un lugar muy acogedor, a lo lejos divisé lo que era una auténtica metrópolis. Tranquilamente puse rumbo hacía mi futuro, pero muy amablemente un caballero me recordó que mi turno llegaba a su fin y que si quería más tenía que esperar hasta el 31 de Octubre, el día D.
En Resumen
Lo aquí contado es una de las muchas aventuras que pude haber vivido a lo largo de la partida. Mientras yo peleaba por mi vida en una escuela de mala muerte, mi compañero situado a la izquierda llegó a la metrópolis, donde unos yonkis mutantes intentaban despedazarlo, mientras que mi compañero de la derecha descubrió un pequeño pueblo habitado por gente relativamente pacífica que le encomendó no sé qué misión. La grandeza de Fallout 3 reside en que Bethesda Softworks ha sabido llevar la idea de The Elder Scrolls IV: Oblivion más allá, dotando al universo de Fallout de una libertad y un carisma que gustará tanto a propios como ajenos.
Enlaces recomendados:
|